Regulación

La extracción de petróleo y gas natural se rige por una estricta normativa tanto a nivel nacional como europeo.

Independientemente de la forma de extracción, de yacimientos convencionales o no convencionales, del tipo de hidrocarburo del que estemos hablando (petróleo o gas), de que se extraiga en tierra (onshore) o en alta mar (offshore), la industria debe cumplir los múltiples requisitos normativos y técnicos establecidos por las diferentes Administraciones competentes.

Desde hace ya décadas, en Europa se desarrolla la industria del gas y del petróleo. Como consecuencia, las normas europeas y españolas han evolucionado hasta alcanzar los más altos rangos de exigencia a nivel mundial, sobre todo en lo referente a los aspectos medioambientales. 

 

A nivel español: 

 

Ley 34/1998, de 7 de octubre, del sector de hidrocarburos, y sus posteriores modificaciones: es la ley que establece el marco jurídico de las actividades relativas a la exploración, investigación, explotación, refino, transporte, almacenamiento y comercialización de los hidrocarburos líquidos y gaseosos. 

Real Decreto 2362/1976, de 30 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley sobre investigación y explotación de hidrocarburos de 27 de junio de 1974: establece requisitos más detallados para las actividades de exploración, investigación, explotación, refino, transporte, almacenamiento y comercialización de los hidrocarburos líquidos y gaseosos. 

Real Decreto Legislativo 01 de 2008 de 11 de enero por el que aprueba el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental: Esta norma define los proyectos dentro de la actividad de la E&P que deben someterse al proceso de autorización de Impacto Ambiental, las modalidades, y los contenidos que se deben incluir en los Documentos Ambientales o Estudios de Impacto Ambiental (EIA). 

 
A nivel europeo:

 

D
irectiva de seguridad offshore:
Aprobada en junio de 2013 como respuesta al accidente de Macondo en el Golfo de México, la directiva establece una serie de protocolos de seguridad y de obligaciones para las empresas de E&P, así como un establecimiento de responsabilidades en caso de incidencia. La directiva aporta claridad y seguridad jurídica, al tiempo que representa un marco común de exigencias para toda Europa, al más alto nivel, con el fin fundamental de evitar cualquier posibilidad de accidente grave en alta mar.

Directiva de hidrocarburos: Establece un conjunto de normas comunes para garantizar un acceso no discriminatorio a las actividades de prospección, exploración y producción de hidrocarburos. Estas normas, objetivas y transparentes, contribuyen a reforzar la integración de mercado interior de la energía, a favorecer una mayor competencia en su seno y a aumentar la seguridad del suministro.

Directiva marco sobre el agua: Establece los requisitos para la protección y la gestión de las aguas interiores superficiales, las aguas subterráneas, las aguas de transición y las aguas costeras. Su objetivo último es alcanzar un «buen estado» ecológico y químico de todas las aguas comunitarias para 2015.

Reglamento REACH (Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de sustancias químicas): Garantiza una gestión eficaz de los riesgos asociados a la gestión de sustancias químicas a través de la presentación de información a lo largo de la cadena de suministro y la eliminación gradual de las sustancias peligrosas.

Directiva de hábitats y Directiva de conservación de las aves: Establecen un sistema de rigurosa protección de los espacios naturales y especies animales aplicable a todas las actividades, incluyendo las industrias extractivas.

Directiva de protección de las aguas subterráneas contra la contaminaciónCubre todas las fuentes potenciales de contaminación del agua. Los requisitos incluyen tanto medidas de evaluación del estado químico de las aguas como medidas para reducir la presencia de contaminantes.

Directiva sobre la gestión de los residuos de las industrias extractivas:Establece medidas para prevenir o minimizar los efectos y los riesgos para el medio ambiente y la salud derivados de la gestión de los desechos de las industrias extractivas, como los residuos y los materiales desplazados.