Blog Febrero 2016

19/02/2016

En su colaboración con El Confidencial, Nemesio Fernández-Cuesta aborda el contenido energético de la propuesta de pacto del PSOE para un Gogierno progresista, en la que plantea prohibir el fracking y la concesión de nuevos proyectos exploratorios.

Según Fernández-Cuesta, "la sorpresa que supone que el partido socialista proponga lisa y llanamente prohibir la exploración de hidrocarburos en España hace que esta idea requiera atención prioritaria. Importamos la mayor parte del gas y del petróleo que consumimos, pero siempre ha habido una pequeña contribución de la producción nacional de petróleo: desde el famoso campo de Ayoluengo, que lleva 50 años funcionando, hasta Casablanca, ubicado frente a las turísticas costas de Salou y Cambrils, en producción desde los ochenta, pasando por los campos bautizados como Tarraco, Amposta, Dorada, Lubina y Montanazo."

"La prohibición socialista -continúa Fernández-Cuesta- dada la actual situación del mercado, puede tener poca trascendencia económica, pero con precios altos del crudo, cualquier contribución es necesaria y bienvenida. La compleja geología española hace difícil encontrar grandes yacimientos, pero los desarrollos tecnológicos de la industria, tanto en el perfeccionamiento de la imagen sísmica como en la perforación en aguas profundas, pueden darnos alguna agradable sorpresa."

Además, según el autor, "en el Golfo de León, entre España y Francia, podrían darse las circunstancias que habían propiciado las acumulaciones de hidrocarburos encontradas en Israel. De hecho, compañías petroleras internacionales de primer nivel se han interesado por las posibilidades de explorar en el área indicada. Por otra parte, hay constancia de la existencia de hidrocarburos en la zona norte de Burgos, Álava y Cantabria, y se presume la posibilidad de encontrar gas, aunque en acumulaciones de mediano o pequeño tamaño, en el Mar de Alborán y frente a las costas del Algarve en Portugal."

Junto a ello, Fernández-Cuesta se reafirma en la seguridad del fracking, una técnica si fuese perniciosa, "en Estados Unidos no se habrían perforado ni se estarían ahora perforando los miles de pozos que se construyen cada año."

"Rechazar avances tecnológicos es una constante en la evolución humana, pero si hoy disfrutamos de bajos precios del petróleo y del gas, es gracias a la irrupción de esta nueva forma de extraer hidrocarburos del subsuelo. Durante décadas, los países desarrollados seguiremos necesitando hidrocarburos para satisfacer nuestra demanda energética. Las inversiones en exploración no afectan al presupuesto estatal. Si tienen éxito, proporcionan ingresos fiscales, crean empleo y mejoran nuestra balanza por cuenta corriente. No parece que prohibirlas contribuya a progreso alguno", concluye el autor. 

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10/02/2016

 

La dependencia de la Unión Europea se situó en 2014 en el 53,4%, ligeramente por encima de la mitad de su consumo ese mismo año. La dependencia de la UE fue más alta en 2014 que en 1990, pero ligeramente inferior a su cota más alta, alcanzada en 2008. La evolución de la dependencia energética de UE no ha sido constante entre 1990 y 2014, aunque desde 2004 siempre ha estado por encima del 50%.

La dependencia energética depende de variables diferentes en los Estados Miembros, la mitad de los cuales dependieron fundamentalmente de las importaciones para suplir su consumo, mientras que la otra mitad presenta tasas de dependencia inferiores al 50%. 

Esta tasa es calculada por Eurostat, organismo de la Unión Europa, junto con la publicación detallada -2014- de los resultados anuales en suministro energético, transformación y consumo en la UE. Se completan con la publicación del ahorro energético en la UE. 

Ver nota de la tasa de dependencia energética en la UE.